El fuego se hace epidemia machista en Argentina

(IPS) – “Yo sabía que él le pegaba pero jamás imaginé que ella iba a terminar así”, contó Elsa Jerez a IPS sobre su hija Fátima Catán, de 24 años, que sufría la violencia de su pareja y finalmente murió quemada hace cinco meses.

 

El hombre, Martin Santillán, está libre, y ya dos veces mandó a un mensajero a amenazar a su suegra con prender fuego su casa. La justicia investiga un “homicidio doble” porque Fátima estaba embarazada, pero él sólo declaró como testigo.

El caso Catán fue uno de los 260 feminicidios registrados en 2010 por un observatorio especial de la Asociación Civil La Casa del Encuentro, que desde 2008 elabora un informe anual sobre los asesinatos causados por causa de género.

Significa un incremento de 12,5 por ciento respecto a las cifras de 2009.

En Argentina, esas mujeres víctimas de la violencia machista terminan apuñaladas, estranguladas, baleadas, ahogadas, golpeadas hasta morir y últimamente también, en crecientes casos, quemadas.

En 65 por ciento de los feminicidios el atacante es la pareja o ex pareja, y muchos lo hicieron después que la justicia había decretado su exclusión del hogar o prohibición de acercarse por anteriores denuncias de violencia.

“Este año tuvimos una verdadera epidemia de mujeres que ‘accidentalmente’ se incineran”, reveló a IPS Fabiana Tuñez, coordinadora de La Casa del Encuentro. Se refirió así a los 11 casos ocurridos en 2010 frente a los seis registrados en 2009.

Tuñez explicó que las modalidades son todas atroces, pero luego del caso de un músico muy conocido que presuntamente roció a su esposa con alcohol y le prendió fuego, “se produjo un efecto espejo entre los agresores”.

Las centrales de llamadas que reciben pedidos de auxilio de mujeres agredidas informan que últimamente están recibiendo más llamadas con esa amenaza. “Te voy a quemar viva” o “te voy a rociar con nafta (gasolina)” o “te voy a prender fuego”, acompañadas en muchos casos con la muletilla común: “como a Wanda”.

Para Tuñez este caso sentó un muy mal precedente. El músico Eduardo Vázquez, había quedado exculpado por falta de mérito en un primer momento, cuando la mujer, Wanda Taddei, de 29 años, ingresó con graves quemaduras en el hospital.

A partir de testimonios de familiares y vecinos, la investigación continuó, Taddei falleció y finalmente Vázquez quedó detenido. Pero la impunidad que tuvo durante algún tiempo pudo haber animado a otros a seguirle los pasos, opinó Tuñez.

La madre de Catán contó que su hija ya había sido golpeada por su pareja reiteradamente en el pasado y que hubo denuncias previas. “Vieja de mierda, me trajeron a la gorra (la policía)”, le dijo entonces el agresor a su suegra.

Tras un período de separación, Santillán volvió a seducirla y la joven regresó con él. “Me dijo que quería darle una oportunidad. Pero yo le decía: ‘No va a parar hasta que te mate’. Yo creo que la mató porque estaba embarazada”, dijo Jerez.

Vio a su hija quemada y golpeada cuando el presunto agresor ya la había llevado al hospital y estaba internada en cuidados intensivos. “Yo creo que él le pegó fuerte, creyó que la había matado, y por eso le prendió fuego”, especuló en su intento desgarrador por comprender como sucedieron los hechos. La joven murió cinco días después de ser hospitalizada, sin poder revelar algo de lo ocurrido. Entretanto, el departamento en el que vivían en Villa Fiorito, una localidad de la oriental provincia de Buenos Aires, fue limpiado de evidencias, denunció Jerez.

Santillán ha explicado que su pareja estaba limpiando unos CD con alcohol mientras fumaba y que fue así que se prendió fuego, en un argumento muy similar al de Vázquez, el baterista de la banda de rock Los Callejeros ahora preso.

Tuñez explicó que a pesar de que en marzo de 2009 se sancionó una ambiciosa Ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, faltan recursos para aplicarla y una señal política clara de parte del gobierno y la justicia para modificar la actitud frente a los delitos machistas.

De hecho, la Oficina sobre Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia reconoció en 2010 la magnitud del problema al indicar que 40 por ciento de los asesinatos de mujeres se deben a violencia machista.

Pero la Defensoría General de la Nación presentó a fines del año pasasdo un estudio titulado “Discriminación de Género en las Decisiones Judiciales” que concluyó que esa discriminación “asegura la impunidad” de estos crímenes.

Algo similar señaló Gabriela Boada, directora ejecutiva de Amnistía Internacional en Argentina. La ley es compleja, dijo a IPS, hace falta una coordinación muy grande entre ministerios y jurisdicciones, y no está del todo puesta en vigor.

“La ley no es realidad todavía y no deja ver con evidencias qué diferencia hace en la atención y la prevención de la violencia que sufre al menos una de cada tres mujeres a lo largo de su vida” en Argentina, remarcó.

Para Boada, la ley, que contempla agresiones psíquicas y económicas, “es un gran paso adelante, pero sabemos que hay grandes brechas entre la ley y la implementación”.

Por su parte, Tuñez consideró que falta “una política integral de asistencia a las víctimas sostenida en el tiempo, y una figura penal autónoma y específica de feminicidio como ya existe en Chile, Costa Rica, Guatemala y España.

“Otro problema básico es que la economía de la mujer está acotada y la salida se le hace más dificultosa. Por eso creemos que debe haber subsidio para la vivienda y alimentación, y trabajar la educación en estos temas en todos los niveles”, dijo.

Tuñez resaltó dos aspectos positivos de la nueva ley. Es amplia en el concepto de violencia hacia la mujer y crea un observatorio para llevar estadísticas oficiales específicas sobre el fenómeno. Pero aún no fue puesto en marcha.

“Se necesitan también campañas de concientización, no solo en fechas emblemáticas sino en forma permanente, en los medios, en escuelas, en todos lados, y para eso hacen falta recursos”, dijo.

Foto Crédito: Cortesía de familia Catán Jerez –  Fátima Catán y su madre, Elsa Jerez, en una imagen del álbum familia